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FAMEX: Iniciativa de colaboración para el desarrollo sustentable de México y alianzas estratégicas.

Por Óscar Wenceslao Mora Velázquez

Cuando llegué a la Base Aérea Militar No.1 de Santa Lucía, en la inauguración de la sexta edición de la Feria Aeroespacial México 2025 (FAMEX), sentí una mezcla de orgullo y esperanza. En medio de un mundo sumido en incertidumbre – tras años de pandemia, tensiones geopolíticas y disrupciones globales – FAMEX 2025 se alzaba como un faro de certeza. Este evento, realizado del 23 al 26 de abril de 2025 junto al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles , reunió bajo un mismo cielo a visionarios, expertos, estudiantes y líderes de todo el planeta. Desde el primer día, supe que estaba viviendo algo extraordinario: una demostración tangible de lo que México puede lograr incluso en tiempos difíciles.

Un Faro de Esperanza en la Incertidumbre Global
Desde mi experiencia personal, FAMEX 2025 brilló como esperanza en acción. Tuve el honor de participar como conferencista en el evento – impartiendo una ponencia titulada “Nearshoring Aeroespacial: La Oportunidad de México en la Nueva Geopolítica Industrial”  – y pude constatar de primera mano el entusiasmo que permeaba en cada hangar y pista. No era solo un congreso más; era un encuentro donde la energía colectiva despejaba las dudas sembradas por la incertidumbre global. Al ver a miles de personas congregarse para presenciar exhibiciones aéreas y tecnológicas, comprendí que nuestras alas como nación están desplegadas.

La multitud reunida en la exhibición aérea, mirando helicópteros pintar el cielo con los colores patrios, simbolizaba la unión de tecnología y orgullo nacional en FAMEX. En un entorno internacional convulso, este evento se convirtió en un remanso de certeza, recordándonos que México tiene un rumbo claro hacia el futuro.

Impulso Económico y Crecimiento Empresarial

FAMEX 2025 dejó en claro que el desarrollo económico de México puede despegar a una velocidad sin precedentes. La feria se consolidó como una plataforma de intercambio comercial, inversión extranjera directa (IED) y generación de empleos en el sector aeroespacial . Los números hablan: esta edición reunió a 337 empresas de 48 países (Brasil como país invitado de honor), exhibió 67 aeronaves nacionales y 6 extranjeras, y contó con la participación de 12 universidades mexicanas . Ver a empresas globales codearse con startups y proveedores locales fue inspirador. Acuerdos que antes habrían tomado meses de negociaciones surgían en pasillos improvisados entre stands. De hecho, México ya se ha posicionado entre los cinco países con mayor inversión extranjera aeroespacial, y es el duodécimo exportador mundial de componentes del sector . Estos datos corroboran lo que sentí en la feria: el apetito por invertir en México es real y creciente.

La tendencia del nearshoring – empresas globales instalando operaciones más cerca para sortear incertidumbres geopolíticas – fue uno de los temas estrella. En varios paneles se enfatizó que la industria aeroespacial mexicana “apunta alto” y se espera duplicar la inversión en cinco años apoyándose en el nearshoring y en la capacidad técnica de nuestro talento  . Como director general de ENTI y participante activo en la feria, reafirmé mi convicción de que México está listo para capitalizar este momento. Nuestra nación captó 3,441 millones de dólares de IED aeroespacial entre 2012 y 2024, con estados como Chihuahua, Baja California, Querétaro y Nuevo León a la cabeza . Son inversiones que no solo engrosan cifras, sino que se traducen en fábricas, centros de ingeniería y empleos de calidad. Cada empresario con el que conversé en FAMEX me transmitió certeza: la de saber que en México encontrarán un aliado sólido, competitivo y confiable para sus proyectos a largo plazo.

Innovación Tecnológica y Educación: Formando el Futuro

Más allá de los negocios, FAMEX 2025 fue un escaparate de innovación tecnológica. En mi ponencia de apertura hablé sobre el futuro del transporte aéreo, movilidad aérea urbana y vehículos autónomos , y resultó evidente que México quiere estar a la vanguardia de estas tendencias. En los pabellones de la feria, jóvenes ingenieros mexicanos presentaron drones de última generación, proyectos de satélites CubeSat y prototipos de taxis aéreos urbanos. La tecnología de punta dejó de ser un concepto importado: hoy se desarrolla aquí, con sello mexicano. La presencia de gigantes como Boeing, Airbus, Siemens y GE Aerospace junto a emprendedores nacionales mostró un ecosistema colaborativo donde las ideas fluyen sin fronteras.

Sin embargo, no hay tecnología sin talento humano. Uno de los aspectos más alentadores fue la fuerte participación de instituciones educativas y estudiantes. Universidades de primer nivel – como la Universidad Aeronáutica de Querétaro (UNAQ) y el IPN, entre otras – enviaron delegaciones de alumnos ansiosos por empaparse del ambiente aeroespacial. Doce universidades estuvieron oficialmente presentes , reflejando cómo academia e industria convergen en este evento. Mientras caminaba entre stands con simuladores de vuelo operados por cadetes y robots construidos por universitarios, imaginé a esos jóvenes inspirados para convertirse en los próximos ingenieros aeronáuticos y expertos en software aeroespacial. Sabemos que la demanda global de perfiles tecnológicos supera con creces la capacidad de formación, y México puede ser la gran cantera de nuevos talentos que el mundo necesita . FAMEX reforzó esa certeza: estamos formando a la nueva generación de ingenieros, técnicos y científicos que liderarán el futuro.

Ver a los estudiantes y familias admirando de cerca aviones de combate y helicópteros en exhibición estática no fue solo un pasatiempo dominical, sino la siembra de vocaciones y sueños. La educación, impulsada por eventos como este, es la piedra angular para que México alcance alturas insospechadas en la industria aeroespacial.

Infraestructura Estratégica y Posicionamiento Global

El éxito de FAMEX 2025 también descansó en una visión de infraestructura estratégica a largo plazo. No es casualidad que la feria se realice en Santa Lucía, al lado del nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Esta localización simboliza la sinergia entre infraestructura civil y militar de vanguardia. Durante la inauguración oficial, se destacó que la industria aeroespacial mexicana ya supera los 11,200 millones de dólares de valor y que se proyecta un crecimiento anual sostenido del 15%, suficiente para duplicar su mercado en cuatro años . En otras palabras, hacia 2029 nuestro sector podría alcanzar los 22,700 millones de dólares, consolidando a México como un protagonista global en la materia . Para lograrlo, necesitamos aeropuertos modernos, parques tecnológicos especializados y laboratorios de investigación; y afortunadamente, vamos por ese camino. Estados como Querétaro han creado clústeres aeroespaciales ejemplares: hoy Querétaro es reconocida como la octava región más competitiva a nivel internacional en el sector aeronáutico . No solo eso, ya se vislumbran planes futuristas, como certificar al Aeropuerto Intercontinental de Querétaro como puerto espacial para misiones de exploración . Este tipo de iniciativas antes parecían ciencia ficción; ahora se discuten seriamente en eventos como FAMEX, con la participación de la academia, la industria y el gobierno.

Cada infraestructura nueva – sea una planta de manufactura, un centro de MRO (mantenimiento, reparación y revisión) o un laboratorio de materiales compuestos – es un pilar que sostiene el crecimiento aeroespacial de México. En FAMEX 2025 pude recorrer hangares repletos de maquinaria de última generación y plataformas de pruebas; son templos modernos donde forjaremos nuestra autosuficiencia tecnológica. También fui testigo de la cercanía entre los tomadores de decisiones y estas obras estratégicas: secretarios de estado, generales y gobernadores conversando sobre cómo ampliar capacidades y llevar desarrollo a más regiones del país. Esa articulación entre política pública e iniciativa privada, enfocada en construir infraestructura, me dejó la certeza de que contamos con los cimientos adecuados para despegar.

Una Visión de Futuro Inspiradora

Al finalizar FAMEX 2025, volví a casa con el corazón lleno de optimismo. Este encuentro me confirmó que, incluso en un mundo incierto, México tiene la capacidad de construir su propio destino con certeza y esperanza. Vi un país que se atreve a soñar en grande: donde un estudiante puede estrechar la mano de un astronauta, un pequeño proveedor puede cerrar un trato con una multinacional, y un aeropuerto militar puede transformarse en plataforma de lanzamiento espacial. Vi un México que se transforma y que invita al futuro a suceder aquí, en nuestra tierra.

Como director de ENTI y apasionado promotor de la innovación, pocas veces he sentido tanto orgullo como al dirigirme al público de FAMEX este año. Les hablé de nuestras oportunidades y retos, pero sobre todo de nuestra visión compartida. Y es que FAMEX 2025 no solo exhibió aviones y tecnología; exhibió el potencial de un pueblo creativo y resiliente. En esas cuatro jornadas, México se posicionó no ya como observador, sino como protagonista decidido en la industria aeroespacial y tecnológica mundial. En medio de la incertidumbre global, encontramos en FAMEX un punto de apoyo firme para impulsarnos hacia el porvenir. Si mantenemos este impulso – invirtiendo en nuestra gente, en nuestras empresas y en infraestructura de clase mundial – no tengo duda de que México alzará el vuelo hacia un futuro brillante, convirtiendo la esperanza en realidad.

Fuente de certeza y esperanza, FAMEX 2025 nos recuerda que el cielo no es el límite, sino apenas el comienzo de lo que podemos lograr juntos.

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