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Diseñar con intención: el lujo que se habita

Por Kary Fernández

Abrir un estudio en Lomas de Chapultepec no es un gesto menor: es una toma de postura. En esta entrevista, converso con mi querida Lily Duclaud sobre la decisión de establecer ahí su nuevo espacio creativo y sobre la visión que hoy define su práctica profesional. Hablamos de mercado, de clientes cada vez más sofisticados, de procesos, de sensibilidad y de una manera de entender el interiorismo que va más allá de la estética. Una charla cercana y profunda con una diseñadora que concibe el lujo como experiencia, coherencia y permanencia.

Abrir un estudio en Lomas de Chapultepec es una declaración de intención. ¿Qué te llevó a elegir esta zona como sede de tu nuevo espacio creativo?

Lomas de Chapultepec representa historia, solidez y una manera muy particular de entender el lujo: discreto, atemporal y con profundidad. Elegir esta zona no fue una decisión estratégica solamente, fue una decisión natural. Aquí el diseño no necesita explicarse, se vive. Mi estudio debía estar en un lugar que dialogara con esa narrativa y que estuviera a la altura del tipo de proyectos y clientes con los que trabajo.

¿Qué representa Lomas de Chapultepec dentro del ecosistema del diseño y cómo dialoga tu estudio con ese contexto?

Lomas es un punto neurálgico donde convergen arquitectura, arte, interiorismo y estilo de vida. Es un entorno exigente, con clientes informados y con una sensibilidad muy afinada. Mi estudio dialoga con ese contexto desde el respeto por la tradición, pero con una mirada contemporánea: diseño con alma, con intención y con una visión internacional.

¿Para quién está pensado este estudio: qué tipo de cliente, de proyecto y de visión buscas atraer desde este punto de la ciudad?

Está pensado para clientes que valoran el proceso tanto como el resultado. Personas que entienden que un proyecto bien diseñado transforma la manera de vivir. Busco atraer proyectos residenciales y comerciales de alto nivel, clientes que confían, que buscan acompañamiento integral y que desean espacios que hablen de ellos, no de tendencias pasajeras.

 

¿Qué necesidades específicas del mercado detectaste que te impulsaron a abrir un estudio propio en esta zona?

Detecté una necesidad muy clara: orden, claridad y confianza. Muchos clientes llegan con grandes expectativas y malas experiencias previas. Mi estudio nace para ofrecer estructura, procesos claros, dirección creativa y una visión completa que va desde la arquitectura hasta el último detalle de la mesa. Lomas necesitaba un espacio donde el diseño se viva con rigor y sensibilidad al mismo tiempo.

 

¿Cómo se traduce tu propuesta de valor, tu forma de entender el interiorismo, en la experiencia que ofreces desde este nuevo estudio?
Mi propuesta se basa en diseñar desde la vida real del cliente. El estudio es un reflejo de eso: un espacio sereno, elegante y profundamente humano. Aquí no se venden objetos, se construyen historias. Cada visita es una experiencia curada, donde el cliente entiende que está entrando en un proceso serio, creativo y profundamente personalizado.

 

¿Este espacio marca una nueva etapa en tu trayectoria profesional o es la consolidación de una visión que ya venías construyendo?
Es ambas cosas. Marca una nueva etapa en términos de escala y proyección, pero es, sobre todo, la consolidación de una visión que he construido durante más de dos décadas. Este estudio representa madurez, claridad y una identidad muy definida como diseñadora y como marca.

 

¿Qué tipo de proyectos deseas desarrollar desde Lomas: residenciales, comerciales, hospitality, desarrollos inmobiliarios de alto nivel?

Principalmente residenciales de alto nivel, proyectos comerciales con identidad fuerte y desarrollos inmobiliarios donde el diseño sea un verdadero diferenciador. También me interesa cada vez más el hospitality, porque ahí el diseño se convierte en experiencia, y eso es algo que forma parte esencial de mi ADN creativo.

 

¿Cómo se posiciona tu estudio frente a un mercado cada vez más sofisticado y exigente en términos de diseño, lujo y personalización?

Con honestidad, conocimiento y una propuesta sólida. No compito por precio, compito por visión. Mi estudio se posiciona como un despacho que entiende el lujo desde la calidad, el detalle y la coherencia. Cada proyecto es único, no replicable, y eso es algo que el mercado sofisticado valora profundamente.

 

¿Qué diferencia a tu estudio de otras propuestas de interiorismo que operan en esta misma zona?

La combinación de sensibilidad artística, estructura profesional y una visión integral del diseño. Vengo del interiorismo, pero también del branding, de las experiencias y del diseño emocional. Eso me permite ver los proyectos como sistemas completos, no como espacios aislados. Además, estoy personalmente involucrada en cada proyecto; eso marca una diferencia clara.

 

¿Qué te gustaría que un cliente entienda de tu marca y de tu manera de trabajar desde la primera visita al estudio?

Que aquí el diseño se toma en serio. Que está entrando a un espacio donde se le va a escuchar, a acompañar y a guiar. Que mi trabajo no es imponer un estilo, sino revelar el suyo a través de un diseño atemporal, elegante y profundamente bien pensado.

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