InicioNegociosEmpresasMezcal Oro de Oaxaca: el oro líquido de nuestra tierra zapoteca

Mezcal Oro de Oaxaca: el oro líquido de nuestra tierra zapoteca

Desde el corazón de Santiago Matatlán, en los valles centrales de Oaxaca, emerge un destilado que encapsula siglos de tradición y pasión: el Mezcal Oro de Oaxaca. Su tono ámbar cristalino, al que cariñosamente llaman “el oro de nuestra tierra”, es reflejo de una herencia zapoteca que ha trascendido generaciones, manteniéndose fiel a su origen y al proceso artesanal que lo hace único.

Fundado en 1940 por el maestro mezcalero José López Escobar, pionero en su arte, Oro de Oaxaca nació del compromiso por alcanzar el balance perfecto entre sabor y aroma. Décadas después, en 1985, la marca fue registrada oficialmente por José López Mateo, consolidándose como un referente entre los mezcales mexicanos. Cada botella lleva un elemento distintivo que se ha convertido en su sello de autenticidad: el tradicional gusano de maguey.

Un proceso artesanal que honra la tierra

El alma de Oro de Oaxaca reside en su meticuloso proceso de elaboración. Todo inicia con agaves seleccionados que alcanzan su madurez tras ocho años de crecimiento. Sus piñas se cuecen por 72 horas en hornos cónicos de piedra volcánica alimentados con madera de encino y pino, para luego ser trituradas con una rueda de piedra tirada por caballo. Posteriormente, los jugos fermentan de forma natural en tinas de madera durante al menos seis días, y son destilados dos veces para refinar el alma del maguey.

El resultado es un elixir puro, de carácter ahumado y notas terrosas, envasado con un gusano de maguey nacido del corazón de la planta. Además, la marca cuida cada detalle, desde el agua de la sierra utilizada en la producción hasta las prácticas sostenibles que preservan el medioambiente.

Tradición que impulsa el desarrollo local

Más allá de su sabor, Oro de Oaxaca representa un motor de desarrollo social. El 90% de su cadena productiva está integrada por mujeres de la región, a quienes se les brindan empleos flexibles que les permiten estudiar y mejorar su calidad de vida. La marca también implementa prácticas sostenibles como el uso responsable del agua, el manejo adecuado de residuos, la creación de abonos orgánicos y la reforestación con plantas nativas, reafirmando su compromiso con la tierra que le da vida.

Variedad para todos los paladares

Oro de Oaxaca ofrece una amplia gama de productos que van desde el tradicional mezcal joven con gusano —su etiqueta amarilla insignia— hasta propuestas premium como el espadín orgánico, el cuishe y el ensamble de espadín, cuishe y tobalá. También cuenta con un exquisito añejo de 7 años (y próximamente de 10), así como con cremas de maguey en sabores únicos que combinan frutas, granos y un toque de mezcal.

Cada variante está diseñada para cautivar a diferentes paladares: desde quienes buscan notas cítricas y minerales hasta quienes prefieren matices dulces, herbales o ahumados intensos. No en vano, la etiqueta amarilla ha sido galardonada con medallas de oro en el Concurso Espirituoso de Bruselas en 2016, 2017 y 2022.

Una experiencia sensorial con raíces auténticas

Lejos de la producción industrial, Oro de Oaxaca apuesta por la calidad sobre la cantidad. Cada botella es el resultado de un trabajo artesanal que respeta los tiempos de la naturaleza, manteniendo intactos los sabores ahumados y terrosos que solo el agave oaxaqueño puede ofrecer.

Con cada sorbo, este mezcal invita a conectar con la historia, la tierra y la gente que lo hacen posible. Oro de Oaxaca no es solo una bebida: es una celebración de la cultura zapoteca, del esfuerzo colectivo y del sabor que ha puesto a Oaxaca en el mapa mundial de los destilados.

TE PUEDE INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

TENDENCIAS